EP 003 · Castro's Common Sense

¿Uribe y Petro Contra Abelardo? La batalla por el control del Congreso

¿Es TocoNave una alianza real o una coincidencia circunstancial? George Castro separa el titular de los hechos.

Hay cosas en política que uno cree que jamás va a ver. Álvaro Uribe Vélez y Gustavo Petro han representado durante décadas dos visiones profundamente diferentes de Colombia. Dos proyectos políticos, dos maneras de entender el Estado, la economía, la seguridad. Dos electorados que durante años se enfrentaron en las urnas. Y sin embargo, en la primera gran batalla legislativa del nuevo gobierno, sectores vinculados a esos dos extremos terminaron votando en la misma dirección.

Eso fue lo que ocurrió en la elección del presidente del Senado. Honorio Enríquez, del Centro Democrático, obtuvo 56 votos frente a los 45 de Alfredo de Luque, el candidato respaldado por el gobierno de Abelardo de la Espriella. Y entre esos 56 votos había algunos del Pacto Histórico. De ahí nació una expresión que empezó a circular: TocoNave, todos contra Abelardo.

Pero antes de aceptarla, dice Castro, hay que hacer lo que hace siempre en este programa: entender qué ocurrió. Porque una coincidencia política no necesariamente significa una alianza. Y votar contra el candidato de un presidente tampoco significa automáticamente conspirar contra su gobierno. La diferencia importa. Mucho.

¿Abelardo ganó la presidencia, pero ganó el Congreso?

Hay una lección de democracia que con frecuencia olvidamos. Abelardo ganó la presidencia de Colombia, pero eso no significa que haya ganado el Congreso, y mucho menos que pueda gobernarlo automáticamente.

Colombia tiene separación de poderes. El presidente dirige el ejecutivo. El Congreso tiene vida propia: tiene partidos, tiene bancadas, tiene intereses regionales, tiene liderazgos, tiene acuerdos. Y tiene algo fundamental: tiene votos. Votos que no fueron elegidos por el presidente — fueron elegidos por los ciudadanos colombianos.

Castro lo traduce con una analogía que cualquiera puede entender. Imagine que usted es presidente de una compañía, pero la junta directiva no necesariamente comparte su agenda. Puede tener un extraordinario plan, puede tener millones de personas apoyándolo, pero hay decisiones para las cuales necesita que la junta vote. Algo parecido ocurre en una democracia. El presidente puede proponer, pero muchas de las grandes transformaciones del país necesitan pasar por el Congreso.

Abelardo recibió el respaldo de cerca de 13 millones de colombianos. Eso le entrega una enorme legitimidad electoral para gobernar. Pero esos votos no se convierten automáticamente en votos dentro del Congreso. Y ahí está una de las grandes diferencias entre ganar una campaña y gobernar un país. Durante una campaña usted necesita convencer ciudadanos. Cuando llega al Congreso, necesita construir acuerdos políticos.

Para un presidente que hizo buena parte de su campaña cuestionando precisamente a la política tradicional, ese es el verdadero dilema. Porque después del 20 de julio los políticos tradicionales siguen sentados en el Congreso — no desaparecieron después de las elecciones. Para cambiar la política usted necesita gobernar. Y para gobernar necesita construir mayorías con los congresistas que eligieron los ciudadanos, incluso con personas que usted criticó durante la campaña.

¿Una coincidencia es lo mismo que una alianza?

Aquí está la distinción que Castro considera central. Una alianza política supone acuerdos objetivos compartidos y normalmente algún grado de permanencia. Una coincidencia parlamentaria puede durar una sola votación. Hoy pueden votar juntos, mañana pueden volver a enfrentarse, y eso también hace parte de la democracia.

El propio Honorio Enríquez lo dijo después de su elección: el apoyo del Pacto Histórico no significaba que ninguno de los dos sectores hubiera creído en la ideología del otro. En ideología pueden seguir estando a kilómetros de distancia. Pero estratégicamente, una votación puede coincidir.

"Dos personas pueden detestarse políticamente y aún así votar exactamente igual, pero no necesariamente porque quieran lo mismo."

No tenemos que imaginar a Álvaro Uribe y Gustavo Petro sentados en una mesa diciéndose: "Unámonos contra Abelardo." La política puede funcionar de una manera mucho más sencilla. El Centro Democrático tenía su interés: elegir a su candidato, Honorio Enríquez. El Pacto Histórico tenía otro completamente diferente: evitar que el nuevo gobierno consiguiera el presidente del Senado que prefería.

Dos intereses diferentes pueden producir exactamente el mismo voto. Y eso nos lleva a la primera gran definición de TocoNave. Quizás no significa todos juntos contra Abelardo. Quizás significa todos por razones diferentes encuentran momentos para votar contra los intereses de Abelardo. Y esa diferencia es enorme.

¿Por qué Uribe marcó distancia y por qué Petro votó como votó?

Para entender el Centro Democrático hay que comenzar por una pregunta que muchas veces olvidamos: ¿por qué tendría el uribismo que renunciar a su candidato simplemente porque el presidente electo prefiere otro? El presidente de la República no escoge al presidente del Senado — lo escogen los senadores. Así funciona la separación de poderes.

Que el Centro Democrático presentara su propio candidato no tiene nada de irregular, nada de antidemocrático, nada de desleal. Compartir una visión de país no obliga a ningún partido a entregar su independencia. Y compartir electores no significa compartir poder.

Pero Castro también plantea la pregunta desde el otro lado, con la honestidad que lo caracteriza. Después de cuatro años de Gustavo Petro, millones de colombianos votaron por un cambio de dirección. Muchos electores del Centro Democrático probablemente terminaron acompañando a Abelardo en la elección presidencial. Entonces existe una pregunta política legítima: ¿hasta dónde debe llegar la independencia del uribismo frente al nuevo gobierno sin terminar favoreciendo precisamente a las fuerzas políticas contra las cuales ha luchado durante tantos años?

En cuanto al Pacto Histórico, Castro reformula la pregunta. No era: ¿por qué Petro apoyó al uribismo? La pregunta correcta es: ¿por qué al petrismo le convenía que Abelardo perdiera esa votación? Ahí cambia completamente la conversación. El objetivo posiblemente no era fortalecer al Centro Democrático. El resultado políticamente útil para la oposición era debilitar la capacidad del nuevo gobierno de imponer su preferencia en el Senado. Eso es política. Y no hay nada antidemocrático en ello, siempre que no involucre acuerdos ocultos o actuaciones contrarias a la ley.

"Puedo votar por usted sin querer que usted sea más poderoso, simplemente porque quiero que el otro sea menos poderoso."

Castro introduce una analogía para ilustrar los incentivos. Juan quiere llegar a A, Pedro quiere llegar a B, María quiere llegar a C. Los tres quieren cosas completamente diferentes. Pero durante una parte del camino, Juan y Pedro necesitan tomar exactamente la misma carretera. Eso no significa que ahora sean socios. Significa que durante algunos kilómetros les conviene ir en la misma dirección. Eso es lo que puede ocurrir en política.

¿Qué significa esto para los próximos cuatro años?

La elección de Honorio Enríquez dejó un mensaje muy claro desde el comienzo: presidente Abelardo, usted ganó las elecciones, pero si quiere gobernar con el Congreso tendrá que construir las mayorías. Castro señala que esto es saludable para una democracia — aunque reconocer eso no significa ignorar la señal política que produjo esta votación.

Lo que sí es destacable es la respuesta de Abelardo. Después de perder ese pulso, reconoció públicamente la autonomía del Congreso, felicitó a Honorio Enríquez y dijo que esperaba encontrar puntos de encuentro desde la independencia de cada corporación. Castro lo destaca: si defendemos la independencia del Congreso cuando nos conviene, también tenemos que defenderla cuando perdemos. Eso es institucionalidad.

¿Estamos ante un divorcio entre el gobierno y el Centro Democrático? No necesariamente. La relación muestra señales de recomposición: el uribismo asistió a la posesión presidencial y el nuevo gobierno ha buscado acercamientos con el partido. Podríamos estar frente a algo mucho más normal, mucho más interesante: una negociación de poder.

¿Es TocoNave una realidad permanente? Castro se queda con la palabra — no como una conspiración demostrada, sino como un fenómeno político que vale la pena observar. ¿Qué ocurre cuando aparece un nuevo liderazgo que altera el equilibrio tradicional del poder? Si lo ocurrido en el Senado fue solo una coincidencia, el tiempo lo demostrará. Pero si este mismo comportamiento se repite en las grandes reformas y decisiones del país, habrá que volver a hablar de TocoNave.

El método Castro: separar el titular de los hechos

Hay una manera fácil de cubrir esta historia: "El Centro Democrático traicionó a Abelardo." Titular listo. Análisis ninguno. Castro toma el camino opuesto — el camino más difícil y más necesario.

Pregunta desde el lado del gobierno: ¿qué esperaba exactamente? Pregunta desde el lado del Centro Democrático: ¿por qué tendría que renunciar a su propio candidato? Pregunta desde el lado del Pacto Histórico: ¿qué le convenía como oposición? Y luego entrega las respuestas, todas, sin alinearlas con ningún partido.

Eso es lo que Colombia necesita: ciudadanos que no acepten los titulares como análisis, que hagan la pregunta incómoda, que entiendan la diferencia entre una alianza y una coincidencia, entre votar contra alguien y conspirar contra un gobierno, entre independencia institucional y sabotaje político. La política cambia todos los días. Los nombres cambian, las alianzas cambian, los intereses cambian. Por eso más allá de defender a una persona o atacar a otra, la invitación es siempre la misma: miremos los hechos con objetividad y utilicemos el sentido común para construir nuestras propias conclusiones.

Sobre George Castro:
George Castro es analista político colombiano-americano, empresario y una de las figuras más influyentes de la comunidad colombiana en Estados Unidos. Durante décadas ha desempeñado un papel destacado en la vida cívica, empresarial y comunitaria, reuniendo a líderes políticos, diplomáticos, institucionales y comunitarios de Colombia y Estados Unidos y participando activamente en asuntos de interés para los colombianos dentro y fuera del país. Como creador de @CastrosCommonSense, Castro aporta esa experiencia a un espacio de análisis directo e independiente sobre la política, la economía y los grandes temas que afectan a Colombia. Su enfoque busca ir más allá de las consignas y de las lealtades partidistas para ofrecer contexto, criterio y sentido común a colombianos dondequiera que vivan.

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Preguntas frecuentes

¿Qué es TocoNave o Todos Contra Abelardo?
TocoNave es un hashtag que surgió originalmente como "Todos Con Abelardo" entre sus seguidores, pero que sus contradictores adoptaron como "Todos Contra Abelardo". Describe un fenómeno político donde sectores ideológicamente opuestos — como el uribismo y el petrismo — terminaron votando en la misma dirección durante la elección del presidente del Senado. George Castro advierte que una coincidencia política no necesariamente significa una alianza: pueden compartir un voto hoy y enfrentarse mañana.
¿Se aliaron Uribe y Petro contra el presidente Abelardo de la Espriella?
No necesariamente. Castro distingue entre alianza y coincidencia circunstancial. En la elección del presidente del Senado, sectores del Pacto Histórico votaron por el candidato del Centro Democrático, Honorio Enríquez, quien obtuvo 56 votos frente a 45 del candidato preferido por el gobierno, Alfredo de Luque. Pero el Centro Democrático quería elegir a su propio candidato, y el Pacto Histórico quería evitar que el nuevo gobierno controlara esa posición. Dos intereses completamente diferentes pueden producir exactamente el mismo voto, sin que eso signifique una alianza permanente.
¿Por qué el Centro Democrático no apoyó al candidato del gobierno para la presidencia del Senado?
El Centro Democrático presentó a su propio candidato, Honorio Enríquez, argumentando que tenía una bancada propia con derecho a aspirar a la presidencia del Senado. Castro señala que esto no tiene nada de irregular ni de desleal: el presidente de la República no escoge al presidente del Senado, lo escogen los senadores. La tensión reveló algo más profundo — el dilema de un presidente que hizo campaña contra la política tradicional y ahora necesita negociar con ella para gobernar.
¿Por qué el Pacto Histórico votó por un candidato del Centro Democrático?
Castro reformula la pregunta: no era fortalecer al Centro Democrático, sino debilitar la capacidad del nuevo gobierno de imponer su preferencia en el Senado. Como oposición, al Pacto Histórico le convenía más un Congreso donde Abelardo tuviera que negociar cada mayoría, que uno completamente alineado con el presidente. Eso es trabajo legítimo de una oposición — controlar, debatir, cuestionar — siempre que no involucre acuerdos ocultos o actuaciones contrarias a la ley.
¿Qué significa gobernabilidad y por qué es el verdadero tema del episodio?
Castro explica gobernabilidad con una analogía: imagine que es presidente de una compañía, pero la junta directiva no comparte su agenda. Puede tener grandes ideas y millones de personas apoyándolo, pero hay decisiones para las cuales necesita que la junta vote. Abelardo ganó la presidencia de Colombia con cerca de 13 millones de votos, pero esos votos no se convierten automáticamente en votos dentro del Congreso. Para cambiar la política necesita gobernar, y para gobernar necesita construir mayorías con los congresistas — incluso con quienes criticó durante la campaña.
¿Dónde puedo ver el episodio completo sobre Uribe, Petro y Abelardo?
El episodio completo está disponible en YouTube en el canal @CastrosCommonSense: youtu.be/MNCv-9JE3Lo — George Castro analiza el fenómeno TocoNave en detalle, incluyendo la distinción entre coincidencia política y alianza permanente, el papel de la separación de poderes y lo que esta primera batalla legislativa revela sobre los próximos cuatro años de Colombia.